En la fase avanzada de los tumores, la duración de la terapia depende del resultado. Por tanto, la duración no es fija. Se sigue durante al menos dos o tres meses si se tolera el tratamiento y la continuación dependerá del resultado, que se evaluará por medio de la visita, las pruebas de imagen y eventualmente los marcadores.
- Si después de la primera reevaluación, es decir, después de 2-3 meses de tratamiento, la enfermedad avanza pese a la terapia de primera línea, es preciso cambiar e intentar una segunda línea de terapia, si las condiciones del paciente y el tipo de cáncer lo permiten (para algunos cánceres, hay disponibles incluso diez líneas eficaces de tratamiento y más; para otros solo uno o dos) (EL TRATAMIENTO DE PRIMERA LÍNEA YA NO FUNCIONA).
- Si, por el contrario, no hay progresión después de la primera reevaluación y la tolerancia es buena, se hacen otros dos o tres meses del mismo tratamiento. Después de ello se vuelve a evaluar con los mismos instrumentos. Y se procede así por unos 6 meses (a veces 4-5, a veces 7-8), FIGURA19.

En caso de estabilización o respuesta inducida por quimioterapia, después de unos seis meses se interrumpe el tratamiento realizado hasta ese momento y, dependiendo de los casos, se sigue con un tratamiento poco tóxico llamado de mantenimiento. Como alternativa, se realiza una pausa, con el programa de retomar el mismo tratamiento después de la pausa.
El motivo por el que no se insiste con la misma quimioterapia por más de di 6-8 meses es doble:
- primero, seguir el mismo tratamiento difícilmente produce más efectos ya que el cáncer se acostumbra y desarrolla resistencia;
- segundo, no es posible seguir haciendo tratamientos intensivos durante toda la vida: es necesario dejar descansar al organismo.
Lo descrito arriba vale en general para todo tipo de terapia.
No obstante, para las terapias hormonales y las inmunológicas, el tratamiento se prolonga incluso durante muchos meses o años, en general hasta que no se ve la progresión de la enfermedad. Esto es posible en consideración de su toxicidad baja.
Un problema muy especial y abierto es la duración de la terapia inmunológica. Aún es muy pronto para tener datos seguros de los ensayos clínicos. Por el momento, normalmente no se va más allá de los dos años de tratamiento.