Disponer de una buena síntesis de 1-2 páginas sobre lo que le ha pasado al paciente el principio y de lo que se ha hecho hasta ese momento significa poder recordar con precisión cómo están las cosas a todo el personal sanitario del equipo que está tratando al paciente y poder obtener fácilmente una segunda opinión de algún otro experto en caso de necesidad.
Para una documentación completa, la síntesis clínica tiene que incluir al menos cinco documentos: 1) la descripción de la cirugía, 2) el análisis histológico, 3) las posibles pruebas moleculares realizadas sobre el cáncer, 4) los partes médicos de las TAC, PET, u otros análisis útiles para la estadificación y para la evaluación de la eficacia de las terapias, y 5) los análisis de sangre más recientes.
1. la descripción de la cirugía es muy importante para saber exactamente qué se ha operado al paciente y lo difícil que ha sido la extirpación del tumor. El documento debería indicar si el cáncer se ha extirpado completamente o no. Una buena descripción se escribe normalmente a máquina o de todas formas de forma que todo el mundo la pueda leer bien; no son suficientes tres líneas, se necesitan al menos 10-15 líneas.
2. el parte del anatomopatólogo, es decir, del especialista que ha mirado a microscopio el cáncer extirpado durante la cirugía o la biopsia. De todos los documentos, este es quizás el más importante ya que aclara de qué se trata y a que estadio local se encuentra la enfermedad.
Este documento, si está bien realizado, tiene una parte analítica de descripción de la muestra que ha analizado el patólogo y de lo que se ve a microscopio, y una síntesis en la que se resume la información más importante: junto a nombres como «adenocarcinoma» o «carcinoma ductal infiltrante» o similares, a menudo se encuentran siglas del tipo pT2/G2/N0/Mx, Dukes’ B2 o bien III nivel de Clarke que no representan nada más que una referencia precisa al estadio en el que «se ha hecho frente a la enfermedad». Es obvio que quien tiene que expresar un parecer sobre el caso clínico tiene que integrar esta información con la descripción de la operación quirúrgica.
3. posibles análisis moleculares y pruebas especiales realizadas sobre el cáncer. Son muy importantes para poder considerar todas las oportunidades terapéuticas, incluidas las más punteras. Son clásicas las siglas que completan el análisis histológico de carcinomas de mama: ER PGR, HER2, Ki67. Indican características moleculares especiales que orientan de forma más precisa para elegir los tratamientos. Lo mismo vale (con otras pruebas) para los cánceres de pulmón y de colon.
4. los partes médicos de las pruebas de estadificación basal (es decir, desde el inicio del tratamiento) y posibles reevaluaciones después de periodos de tratamiento, luego los partes de las TAC, PET, resonancias y marcadores tumorales. Permiten una estimación aproximada del camino que ya se ha recorrido en el itinerario terapéutico para esa condición y lo favorable o preocupante que es la evolución clínica.
5. los últimos análisis de sangre: sirven principalmente para confirmar o no que la funcionalidad de los órganos vitales permita realizar otros posibles tratamientos.